La construcción del Estado regulador y la relación Estado Sociedad Civil

El artículo hace un análisis de las críticas al Estado y sus roles tradicionales y la preeminencia del Estado subsidiario. Su conclusión de todo ello, es que si bien existen diferencias, éstas, hoy día, son más bien de énfasis y nos llevan a plantear una cuestión básica, trascendental: Estado y Merc... Deskribapen osoa

Egile nagusia: Araya Moreno, Eduardo
Formatua: Artikulua
Hizkuntza: Gaztelania
Argitaratua: Universidad de Chile: Instituto de Asuntos Públicos (INAP) 2002
Sarrera elektronikoa: http://dialnet.unirioja.es/servlet/oaiart?codigo=2255103
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Laburpena: El artículo hace un análisis de las críticas al Estado y sus roles tradicionales y la preeminencia del Estado subsidiario. Su conclusión de todo ello, es que si bien existen diferencias, éstas, hoy día, son más bien de énfasis y nos llevan a plantear una cuestión básica, trascendental: Estado y Mercado no tienen por qué ser entes antagónicos y en permanente conflicto desbordado. Si no más bien deben convertirse en elementos complementarios de una misma realidad, con capacidad para construir una relación adecuada, equilibrada, sinergética. La relación entre Estado y Mercado no puede ser otra que la de un Estado regulador que represente la ética social. Sin embargo, ¿el Estado tiene capacidad para regular? La respuesta en nuestra realidad es que estas facultades existen en la letra, pero son difíciles de operacionalizar por el racionamiento de recursos que se le otorgan al Estado. En estas circunstancias hay que considerar al otro ente social: la sociedad civil, que en muchos países juega un rol esencial en esta regulación. Araya termina afirmando que: «La conclusión es que aún falta mucha sociedad civil por construir, y que si bien el mercado ha recuperado su rol y la actividad económica privada es resguardada, por un consenso nacional, este consenso debe dirigirse, ahora al desarrollo de toda la multiplicidad de formas que la sociedad civil puede adquirir. Una sociedad civil desarrollada, siendo circunstancial a un Estado fuerte, en una sociedad moderna, es condición básica para afirmar que nos adentramos al Siglo XXI como parte de los países exclusivos, mas no excluyentes».