¿Hasta qué punto son democráticas las nuevas tecnologías de telecomunicación?

En este artículo el profesor Benjamín Barber analiza, por una parte, las características de Internet que son coherentes con la democracia (comunicación horizontal, participación, interacción, diversificación, heterogeneidad) y, por otra, los elementos configuradores de Internet (demasiada rapidez, e... Deskribapen osoa

Egile nagusia: Barber, Benjamin R.
Formatua: Artikulua
Hizkuntza: Gaztelania
Argitaratua: Universitat Oberta de Catalunya 2006
Gaiak:
Sarrera elektronikoa: http://dialnet.unirioja.es/servlet/oaiart?codigo=2119680
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Laburpena: En este artículo el profesor Benjamín Barber analiza, por una parte, las características de Internet que son coherentes con la democracia (comunicación horizontal, participación, interacción, diversificación, heterogeneidad) y, por otra, los elementos configuradores de Internet (demasiada rapidez, espacio e información no mediada o filtrada, sobrecarga informativa, acceso limitado, espacios fragmentados, mercado monopolista) que son contrarios a los requisitos de un sistema democrático. En esta balanza, los elementos disruptivos parecen pesar más y ser más numerosos, por lo que el profesor Barber advierte que hay que diseñar el desarrollo y los usos de Internet teniendo en cuenta los requisitos y funciones de la democracia. Por tanto, es necesario que Internet no quede en manos de las corporaciones, sino que los políticos y la sociedad civil deberían tener un mayor papel en su diseño y desarrollo. En este artículo el profesor Benjamín Barber analiza, por una parte, las características de Internet que son coherentes con la democracia (comunicación horizontal, participación, interacción, diversificación, heterogeneidad) y, por otra, los elementos configuradores de Internet (demasiada rapidez, espacio e información no mediada o filtrada, sobrecarga informativa, acceso limitado, espacios fragmentados, mercado monopolista) que son contrarios a los requisitos de un sistema democrático. En esta balanza, los elementos disruptivos parecen pesar más y ser más numerosos, por lo que el profesor Barber advierte que hay que diseñar el desarrollo y los usos de Internet teniendo en cuenta los requisitos y funciones de la democracia. Por tanto, es necesario que Internet no quede en manos de las corporaciones, sino que los políticos y la sociedad civil deberían tener un mayor papel en su diseño y desarrollo.