Políticas de empleo en la Unión Europea

La evolución de las iniciativas sobre política de empleo dentro del marco comunitario ha venido marcada, desde sus inicios, por una política estructurada basada en la coordinación y dependencia. El Tratado de Amsterdam implica la superación en la Unión Europea del carácter nacional de la política de... Deskribapen osoa

Egile nagusia: Cristóbal Roncero, Rosario
Formatua: Artikulua
Hizkuntza: Gaztelania
Argitaratua: Ministerio de Trabajo e inmigración: Subdirección General de Publicaciones 2001
Sarrera elektronikoa: http://dialnet.unirioja.es/servlet/oaiart?codigo=253514
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Laburpena: La evolución de las iniciativas sobre política de empleo dentro del marco comunitario ha venido marcada, desde sus inicios, por una política estructurada basada en la coordinación y dependencia. El Tratado de Amsterdam implica la superación en la Unión Europea del carácter nacional de la política de empleo a través de la instrumentación de una serie de técnicas y mecanismos en orden a la consecución de un alto nivel de empleo. Los Consejos Europeos fijan objetivos para que la UE pueda alcanzar las condiciones necesarias para el pleno empleo, la competitividad y el afianzamiento de la cohesión social. La concreción de dicha política se forja en las denominadas Directrices para el empleo, que constituyen la plasmación efectiva de su reconocimiento como objetivo de la Comunidad. Hasta el momento contamos con las Directrices de los años 1998 (19 Directrices), 1999 (22 Directrices), 2000 (21 Directrices) y 2001 (18 Directrices). Todas ellas han insistido en los cuatro pilares iniciales sobre los que continúan diseñándose las políticas de empleo de los Estados miembros, a saber: la mejora de la capacidad de inserción profesional, el desarrollo del espíritu y la creación de empleo, el fomento de la capacidad de adaptación de las empresas y de sus trabajadores y el refuerzo de las políticas de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. La participación de los interlocutores sociales en las políticas de empleo es también destacable. Su implicación se proyecta a través de diversos planos: fase de elaboración y puesta en práctica de las Directrices, reconocimiento de legitimidad para iniciar y negociar un proceso de negociación colectiva; en fin, su relevancia es mayor en cuanto a destinatarios mínimos de las Directivas.